Posteriormente, durante el viaje, el petróleo cargado sigue desprendiendo gases, por lo que la atmósfera continúa siendo demasiado rica en gas, evitando con ello el peligro de explosión.
Pero si debido a esta continua emanación de gases la presión sube, es necesario liberar parte de ella al aire libre. Si, por el contrario, la presión disminuye, lo cual sucede cuando se produce un descenso de la temperatura y el petróleo tiene poco gas o ha liberado ya sus
gases, se hace necesario rellenar los tanques con gas inerte para evitar una depresión que lleve a la absorción de aire a los tanques.
La absorción de aire por los tanques es automática ya que están protegidos tanto de sobrepresión como de depresión. En ambos casos se deformarían. Para ello cada tanque tiene válvulas P/V (presión/vacío) que están taradas para al llegar a unos valores predeterminados descargar gases a la atmósfera o introducir aire al tanque, siendo esto último muy peligroso y que debe por tanto ser evitado.
Esto se consigue inyectando gas inerte. Este gas se puede obtener de la exhaustación de las calderas, pero para pequeñas caídas de presión suele haber un pequeño generador de gas inerte.
El gas inerte necesario para rellenar los tanques durante la descarga procede normalmente del gas de escape de las calderas. Con él se compensa el vacío producido por la disminución de nivel, manteniendo así siempre una presión positiva en ellos. Este gas es muy pobre en oxígeno, controlando continuamente que tenga menos del 6%, ajustando si es necesario la proporción aire/combustible en las calderas para lograr esos valores.
Esto quiere decir que la planta de gas inerte sólo se usa cuando es necesario, siendo imprescindible durante la descarga y dependiendo durante el resto del tiempo de las circunstancias.
Para tomar gases de escape desde las calderas se emplean ventiladores que aspiran de los conductos de exhaustación y lo conducen, a través de torres de lavado y enfriado, hasta los tanques. En la línea hay un analizador que monitoriza continuamente el contenido de oxigeno. Si este sobrepasase el 6% se produciría un cambio automático de válvulas, enviando el gas inerte a la atmósfera hasta volver al valor correcto.
En barcos que transportan productos "limpios", hay un generador independiente de gas inerte que produce gases de escape más limpios por quemar gasoil en lugar de fuel-oil.
Un ejemplo de barco en los cuales se realizan este tipo de proceso es el Golar Edimburg:
Construido en 1993
Petrolero de crudo
300.000 TM de peso muerto
332,0 mts de eslora
58,0 mts de manga
21,5 mts de calado en carga
Motor diésel Sulzer 7RTA84 de 36.000 CV
Muchas gracias a Alberto Mantilla